viernes, diciembre 07, 2007

Las últimas hojas


El otoño está a punto de acabar y había que despedirse de él en condiciones.
Fue una despedida íntima, de las que me gustan. Sólo nosotros y él. Nadie rompiendo el paisaje ni el silencio.
Y, como siempre, fue una escapada curativa. Puede que esta vez no me haya ayudado a aclarar mi mente, pero al menos me devolvió a casa con una sonrisa. Y eso nunca sobra.

1 comentario:

Ali dijo...

Qué estampas tan bonitas deja el otoño... Una preciosa despedida.