sábado, febrero 10, 2007

Autoanálisis



Qué fácil es esconderse.
Qué duro es autoanalizarse.
Qué duro es darse cuenta de que no son los demás los culpables,
sino que eres tú misma quien les hace culpables para eximirte de
tu propia culpa.
Crear tu propio universo de valores, engrandecer pequeñas cosas,
para bien o para mal.
Ensalzar hasta el cielo la mayor tontería, y luego caer precipitadamente
y golpearte contra el duro suelo por cualquier otra nimiez.
Últimamente me debato entre extremos que no son tales,
que sólo yo creo, que tienen cara y cruz, que me alzan y me hunden
casi al mismo tiempo.
Qué duro es darse cuenta de ello y, sobre todo, confesarlo.
Qué duro y qué reconfortante.

2 comentarios:

Carlos Zarzuela dijo...

Poder autoanalizarse es muy difícil, e incluso algunas personas son incapaces de hacerlo.
Es una gran virtud que posees y que admiro.

Sin embargo, en ocasiones, no es bueno ser muy duros con nosotros mismos.

smilysmiles dijo...

Tienes toda la razón Lal...últimamente he pensado mucho en eso mísmo.