viernes, enero 25, 2008

El caballero de la armadura oxidada, Robert Fisher

Empecé a leerlo con las mandarinas del postre y lo terminé con la cuarta taza de té, hora y media después.
Es curioso lo claro que se vé todo cuando uno lee cosas como estas.
El camino de la verdad. Está ahí, solo hay que echarse a andar. Pero es difícil, muy difícil. Sobre todo cuando no estás seguro de si ya estás en él.
Supongo que lo sabré cuando me tope con alguno de los castillos...

1 comentario:

sonita dijo...

Es un libro muy bonito.Yo lo leí cuando estaba de bajón y la verdad es que ves las cosas de otra manera.Es bueno para reflexionar.Suerte en tu Camino de la Verdad!

Si te gusto éste "La Princesa Que Creía En Los Cuentos de Hadas" es del mismo estilo :)